En octubre de 2020, Rainforest Alliance y la compañía ecológica Misha Rastrera firmaron un convenio para la extracción de Sangre de Grado sostenible en beneficio de la comunidad de Yurilamas, en el marco del programa de economías indígenas financiado con fondos de Mitsubishi y Babel, cuyo objetivo es apoyar los empredimientos comunitarios para que las comunidades nativas logren una estabilidad financiera que les permita depender menos de la explotación descontrolada de los recursos del bosque y lograr así una mejor conservación de la biodiversidad. El convenio dura dos años con la opción de replicarse en otras comunidades.

Precisamente en el marco de este convenio, se viene desarrollando una investigación para identificar la especie del árbol de Sangre de Grado que tienen en esta comunidad, conocer su anatomía, las características del tejido y su proceso de exudación; para lograr así un método de extracción más sostenible y una mejor calidad de producto, aprovechando al máximo todos los componentes del árbol sin la necesidad de tumbarlo.

“Existen alrededor de 9 especies de Sangre de Grado en el Perú y cada una es distinta. Identificar la especie sirve para conocer la calidad de la Sangre de Grado. Además, hemos tomado muestras para entender cómo ocurre la exudación que, a diferencia de otros látex como la shiringa cuya exudación ocurre como respuesta a un corte, aquí se produce una sabia que aumenta su producción a medida que crece el árbol”, explica Marilú Condori Maldonado, tesista de Misha Rastrera a cargo de la investigación de campo.

“Estamos viendo el proceso de extracción, el tiempo de extracción, la calidad y la potencialidad para que así la comunidad sepa cuánta Sangre de Grado tiene y cuánto puede extraer en los próximos años sin depredar. Además, queremos crear conciencia sobre la importancia de reforestar y que esta cadena comercial sea próspera para ellos”, dice Paloma Duarte, gerente general de Misha Rastrera, que en octubre ingresó por segunda vez a Yurilamas.

La investigación también busca determinar un protocolo de calidad para conocer el contenido de propiedades medicinales de esta Sangre de Grado, así como un método para una mejor conservación de sus propiedades. “Queremos saber cuánto contenido de alcaloides tiene la Sangre de Grado de Yurilamas, porque este alcaloide es el principal responsable de sus propiedades medicinales. También queremos determinar cuál es la mejor forma de conservar sus propiedades desde que se extrae hasta que llega al consumidor. Necesitamos saber a qué temperatura, en qué tipo de envase y qué tipo de almacenamiento es el ideal para que se conserve mejor”, explica Condori.

Recientemente, Misha Rastrera realizó la quinta compra de 4 litros de Sangre de Grado a la comunidad de Yurilamas por un monto de S/. 1400. De esta manera, ya son 30 litros comprados a la comunidad en el marco de este convenio por un valor total de S/. 11 200, un precio superior al del mercado que reconoce el trabajo que realiza la comunidad, su conocimiento ancestral en el uso de plantas medicinales y, sobre todo, fortalece su economía.

“Hasta ahora hemos comprado 30 litros de Sangre de Grado, nos parece que ha sido interesante, pensando que empezamos en plena pandemia. Sabemos que la retribución económica que les pagamos es un precio por sobre el precio del mercado ya que muchas veces los productos naturales están por debajo de lo que realmente cuestan. En ese sentido, este precio tiene un impacto directo en la comunidad, dinamizando su economía y generando nuevas expectativas en la reforestación de Sangre de Grado y en las potencialidades que tienen con el manejo de sus plantas nativas”, comenta Duarte.

Actualmente, existe una tendencia hacia la búsqueda de productos naturales y sostenibles que beneficien a los productores y a la conservación del medioambiente. Con ello, se abren nuevas posibilidades de mercado para las comunidades productoras. “Es una oportunidad que podemos aprovechar desde la sociedad civil, las empresas, ONG y Estado. Podemos apostar por un proceso en el que esta cadena de valor, que va desde la planta medicinal, el conocimiento ancestral, el transporte, comercialización y exportación, pueda darse de manera más fluida y beneficiando a la base de la cadena que son las comunidades”, dice Duarte.

Otro de los puntos clave de este convenio es lograr que la comunidad de Yurilamas pueda realizar la comercialización directa de su Sangre de Grado. Para ello, se están llevando a cabo talleres y capacitaciones en gestión comercial para que la comunidad sepa cómo aprovechar el valor agregado de su producto. Además, Rainforest Alliance y Misha Rastrera, han diseñado un nuevo etiquetado para las botellas de Sangre de Grado que destaca la marca de la comunidad, su conocimiento ancestral y el trabajo sostenible que realizan.

“Nos parece importante trabajar de la mano con Rainforest Alliance porque sabemos el trabajo que están haciendo con la comunidad. Eso es importante para nosotros como empresa, porque este es un proceso de inversión e inmersión, y si no estuviera Rainforest Alliance de nuestro lado sería complicado trabajar en lugares tan alejados como Yurilamas, que está a 8 horas caminando del punto carrozable. El convenio nos permite no solo contactarnos con la comunidad con una confianza construida en el tiempo, sino también trabajar en una alianza que terminará beneficiando a la cadena y a los productores”, dice Duarte.

El objetivo final de la investigación, según Condori, es dar a la comunidad de Yurilamas las herramientas para que mejoren el aprovechamiento que ya hacen de la Sangre de Grado. “Sabemos que la aprovechan de forma tradicional por generaciones. Esta investigación se enfoca en dar las bases científicas para demostrar al consumidor la alta calidad de esta Sangre de Grado y el aprovechamiento sostenible que se le está dando, ya que es una plantación y estamos manejando datos para reforestar y no depredar la especie. El objetivo final es tener un manejo adecuado de la Sangre de Grado, como producto forestal y no maderable”, finaliza.

En definitiva, el consumo de productos del bosque producidos y aprovechados de manera sostenible, como la Sangre de Grado de la comunidad de Yurilamas, tiene un impacto positivo en nuestro planeta; puesto que abre una oportunidad de mercado que genera desarrollo y prosperidad económica para las comunidades nativas productoras. Precisamente esto es lo que permite afianzar a las comunidades nativas como las principales guardianas de los bosques y de su biodiversidad.

Fuente: Rainforest Alliance